La ocupación de los valles de la región se remonta a muchos años atrás, podemos citar datos avanzados 1670, cuando los territorios que hoy conforman el Valle del Traful y Cuyín Manzano eran habitados por tribus pertenecientes a distintas razas de aborígenes, entre ellos, tehuelches, pollas y moluches.

Rastreando la historia estos valles pudieron haber sido ocupados por los también llamados Vuriloche, en su lengua “gente detrás de la montaña”. Ya sobre el siglo XIX los Mapuches habían avanzado sobre las demás tribus y en estos valles cordilleranos ubicaron sus tolderías, aquellos que años más tarde obedecerían al gobierno del país de las manzanas, es decir al último y poderoso cacique Don Valentín Sayhueque, cuyo asiento era en la zona del Río Caleufú (Quemquentreu).

Con el avance de la conquista del Desierto y la ubicación de fortines en la región, los mapuches fueron emigrando hacia el sur y abandonando sus territorios que comenzaron a ser ocupados por el “Huinca” o aventureros extranjeros que apostaban a la vida en la nueva tierra. Los campos otrora fuentes de riquezas de los caciques Inacayal, Puelmanque Chacayal, pasaron a ser domino de algunos extranjeros como Jones, Newbery y Taylor, construyeron sus viviendas, además de aprovechar ciertas mejoras abandonadas por los indios, como corrales, etc.

Estos nuevos habitantes, como otros, fortalecieron su posición con el necesario trabajo del Perito Francisco P. Moreno en la Comisión de Límites Argentino-Chilena. Las primeras incursiones de blancos y que descubren el lago, se produce alrededor de 1883 por miembros del ejército al mando del coronel Palacios, como parte del trabajo de la expedición al Nahuel Huapi del Gral. Villegas. En marzo de 1896 los Sres. Wolf y Roth (integrantes de las brigadas expedicionarias del Perito Moreno) llegaron por primera vez al lago Traful y tiempo más tarde lo navegaron otros expedicionarios los Sres. Soot y Hauthal. En el año 1895 el Sr. George Newbery y su esposa eligen para vivir los campos a orillas del Río Traful, que años mas tarde pasaría a llamarse Estancia La Primavera. Otros norteamericanos eligieron las laderas de los cerros cercanos al lago, como es el caso de la familia Taylor ubicándose en la zona que hoy se conoce como Media Luna y que antiguamente fueran campos de caciques manzaneros.

Algunas familias dispersas del Limay también eligieron volver a la tierra de sus ancestros y se ubicaron donde hoy se asienta el casco urbano de la villa. Otros mapuches provenientes de tribus del otro lado de la cordillera, ingresaron a la zona del Nahuel Huapi como peones en las estancias de los colonos estadounidenses y años mas tarde decidieron internarse en el Valle del Traful y se quedaron a vivir a orillas del lago, es el caso de Don José Angel Paicil y su familia que de acuerdo a los registros sería una de las primeras familias que se asentaron apenas iniciado el siglo XX.

Con la llegada del nuevo siglo y de las numerosas expediciones que transitaron la región de la mano del Perito Moreno, muchos fueron los extranjeros que comenzaron a vislumbrar en estos territorios sus enormes potencialidades para atraer al turista del hemisferio Norte. Fue así como se pensó de manera inmediata en poblar los lagos con truchas y salmones. En el lago Traful, se adaptó con mucha facilidad el Salmón Encerrado y a partir del 1920 se inician expediciones de pesca deportiva con resultados asombrosos. La estancia La Primavera es el primer establecimiento que recibe turistas pescadores en la zona del Traful, y se lo conoce en esa época como Hotel Traful, ello permitió mejorar la huella de carros que ingresaba desde Confluencia para dar lugar al paso de autos (Ford T).

Transcurren algunos años y el impulso que recibe Parques Nacionales comienza a percibirse en la zona, así es que el 30 de Noviembre de 1936, se resuelve ofrecer en venta 144 has. que con el paso del tiempo se constituirán en el casco urbano de la Villa Traful, dos años antes el 12 de Octubre de 1934 se había inaugurado la Escuela Nº 111, que fuera construida mediante la colaboración de pobladores y ganaderos de la zona, el lugar elegido es donde se asentaba la familia Antimil, descendientes de las tribus del cacique Inacayal.

La venta de terrenos permitió la radicación de pioneros europeos y familias argentinas que eligieron tener una segunda residencia, atraídos por el paisaje, la tranquilidad y la buena pesca. La construcción de las nuevas residencias generó mano de obra y comercio, demanda que rápidamente fue cubierta por argentinos y chilenos.

Superada la época de mayor auge de Parques Nacionales, conocida también como “años de Bustillo” en honor al presidente de la Institución que definió el perfil regional, apuntando al turismo con una visión y un empuje extraordinario, Villa Traful pasó algunas décadas sin mayores sobresaltos, conservando su población y su tamaño, pero con una dinámica importante para la época como parte de la oferta de excursiones casi obligadas desde Bariloche. Sus pobladores vivían del cultivo de la tierra, de la ganadería y de la explotación forestal, pero el desarrollo de los pueblos cercanos con el transcurso del tiempo llevó a la emigración de gran parte de sus pobladores por faltas de oportunidades.

Es así que a fines de la década del 60 y a pedido de algunos vecinos, el gobierno Provincial crea la Comisión de Fomento. La misma con un poder simbólico y muy limitado en su accionar, debido a la fuerte presencia de P.N., su dominio y jurisdicción de la tierra hacen que transcurra un período cargado de desaciertos provocados por la falta de objetividad de la Institución Nacional que al aplicar sus políticas no tenía en cuenta a la población. La Provincia considera justo los reclamos y avanza en la consolidación de los servicios básicos como educación, salud, seguridad, energía eléctrica, caminos, promoción social, comunicaciones, créditos para fomento de actividades turísticas, etc…

Tuvieron que transcurrir más de 20 años de continuas diferencias entre ambas instituciones, hasta que en el año 1994, el Congreso de la Nación sancionó la ley 24302 cumpliendo el sueño de los trafulenses, donde se desafectaban 620 has. de tierras de Parques y su transferencia a la provincia. A partir de ahí comienza una nueva etapa en el desarrollo de esta pequeña aldea, estratégicamente ubicada en el centro del Departamento Los Lagos, con valores extraordinarios e incalculables posibilidades de un desarrollo sustentable.

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